martes, 11 de junio de 2013

Cuando perder es ganar

“Si hay algún consuelo en la tragedia de perder a alguien a quien amamos tanto, es la esperanza, siempre necesaria, de que tal vez haya sido mejor así”
-Paulo Coelho


¿Ganar es la única manera de ganar?

¿No se puede ganar perdiendo?
¿No ganamos cuando perdemos el miedo?
¿No ganamos cuando perdemos el miedo a perder?

A veces hace falta perder la esperanza y la ilusión.

Lo que en un comienzo parece ser el fin de todo,
puede ser el comienzo de algo mejor.

La ilusión es una palabra edulcorada,

que sostiene al héroe de todas las películas
que hablan de alcanzar un sueño.
Pero la ilusión puede ser una trampa.

Un iluso es alguien que se cree cualquier cuento.

La ilusión es una burbuja.
Hay que salirse de la película de héroes
romántica y ver la realidad.

Tal vez sea menos bella que la ilusión,

pero lo que es seguro es que
la ilusión nunca da lo que promete.

Soñar es querer cambiar una realidad, la ilusión es negarla

La desilusión, no es otra cosa que

una bofetada que da la realidad.
Nos dice: "Hey, no seas iluso!
Las cosas son como son..."

Y una vez que hayamos perdido la ilusión,

que hayamos llorado por ese "Mundo ideal"
que perdimos, apretamos la realidad
con las dos manos y nos decimos: ¿Y
ahora qué hacemos con esto?

Ahí donde termina la ilusión, empieza la vida de verdad.

Y cuando ya estemos desilusionados,
SOÑEMOS EN GRANDE con el mundo que queremos...
Y por el que vale la pena luchar.

Hay que perder la ilusión, porque ahí PERDER ES GANAR.

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